El amor como narcisismo

Nos atraen aquellas personas a quienes gustamos, ya que vemos en ellas un reflejo de nosotros mismos.
Que una persona con opinión propia se someta a las imposiciones de otro es la alienación más detestable.

Cuando uno se levanta sabiendo que todo es culpa suya... mejor no levantarse!

El sentido de la vida

La vida es una tragicomedia si bien, hay algo que nos impulsa al pragmatismo.
Parece ser que darle un sentido a la vida forma parte de nuestra naturaleza. Asi pues, nuestra comprensión de la realidad no es más que el resultado de las ideas provocadas por nuestra percepción. Una percepción que va inevitablemente ligada a nuestro sentir y/o a nuestro pensar. Cuando nuestro sentir es intenso, no podemos evitar experimentar la vida como un drama; así como si por el contrario predomina nuestro pensar, la vida se nos presentará de forma cómica, de un absurdo evidente. Es la distinción entre vivir la vida o sentir la muerte.