He podido comprobar que siempre que me lanzo a la pericia sin pensar acabo cometiendo errores tras los cuales aprendo alguna lección. Quizá debería realizar mis actuaciones de forma meticulosamente pensada así, desde luego, todo fluiría acordemente y conforme con lo establecido. El problema es que conducir tus acciones y realizarlas únicamente cuando has procurado controlar en tu mente el siguiente paso es, además de extenuante, demasiado aburrido. Se anula la espontaneidad y se pierde la emoción del momento. El individuo mismo se encarcela, se automatiza y se impide vivir preocupado únicamente en hacer las cosas bien. Vivir es actuar, cometer errores, descubrir y posteriormente.. rectificar?

Demasiado pensar nos impide actuar