"Amamos siempre a los que nos admiran, pero no siempre a los que admiramos."

Me he topado con esto leyendo a La Rochefoucauld, pura merde. Desconozco como un escritor tan genial como es mi querido François llego a tal pensamiento.
No os negaré que quizá en algun momento pudiera haberle dado la razón a dicho aforismo, sin embargo el presente me lleva a rebatirlo ya que a mi modo de ver, el amor comienza por el sentimiento de admiración ante la aparición de alguien que destaca sobre el universo entero...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

En la admiración siempre existe algo de amor