Filosofía de vida

Despojémonos de las expectativas, de los temores. Desnudémonos ante la vida y disfrutemos.
Hay gente que se ahoga en sus propios pensamientos. Yo prefiero dejarlos fluir y vertirlos en forma de escrito.

Sobre el arte

Alguna vez se ha dicho que todo arte es en cuanto no significa nada, que es simplemente. Si así fuese: ¿Dónde residiría su belleza?¿Realmente admiraríamos algo que no nos aporta nada?

La primera tendencia de toda persona es mancillar el arte, al igual que la vida, dotándolo de significado, despojándolo de esa esencia que muchos llamarían divina, de trascendencia. Ese halo incomprensible que es el que nos obsesiona, el que nos realiza, el que hace sentirnos verdaderamente humanos, ínfimos. Aquello que nos asombra, aquello realmente bello.
Nuestra actuación en el mundo no es más que la lucha por superar la condena de nuestra naturaleza.

Una pareja muy fina

Una pareja ha quedado en el parque. Él, impaciente, camina de una lado a otro. Ella, inquieta, lo busca también. Él delgado. Ella delgada. Se quieren dar un beso pero no se ven.

Introspección

Rememorando lo que he dicho anteriormente, el otro día sentí el fuerte impulso de borrar ciertos pensamientos aquí expuestos. -Al congelar en un determinado momento una idea y posteriormente retomarla, podemos observar contradicciones con lo que pensamos.- Me dí cuenta de que la palabra escrita encorseta un pensamiento vivo, un pensamiento que en sí no es sino que, al igual que la persona misma, es un continuo devenir. Asi que no, no niego escritos anteriores sino que los mejoro.
Tiempo atrás consideré que aquello que mueve el mundo es la creencia y no la verdad de los hechos.
Actualmente teniendo presente que la verdad no es más que un convenio social acaba resultando que la realidad es mera creencia en estado puro.
Por mucho que algo pueda existir de forma externa al sujeto, sólo si el sujeto la concibe exíste para éste y por tanto no existe fuera de éste.
Lástima de aquellos que menosprecien la filosofía pues nunca transformarán el mundo.
Lo divino no es más que la sobrevaloración de las virtudes humanas.
Hemos llegado a un punto en el que la sociedad es la única que puede engendrar al animal humano y a su vez aquella que lo destroza y mata.


La gente suele tacharme de dogmática, incluso de retórica. Desde luego yo no voy a negar que sea así. Considero razonable que si alguien cree en algo intente dar muestra de ello, incluso resulta de cierta forma inevitable el que intente convencer de lo que considera como cierto. Aunque quizá me surja cierto recelo ante aquellos incapaces de razonar por sí mismos y/o por aquellos que sean incapaces de ver más allá de su propia creencia.
Las personas somos un continuo devenir. El hecho del cambio le da a las cosas un interés que la constancia no tiene.

Cada vez creo más en la idea de que para que algo funcione debe estar aquejado por una espectativa variable, sólo así se mantiene el desequilibrio que marca nuestra estabilidad.
La realidad es imaginación nuestra. Nosotros somos el Creador.

Eudaimonía



El objetivo que busco no es nada material, al contrario, es un estado que sólo puede darse en un momento de liberación plena, un preciso instante de relajación, de alivio. Un instante en el que sientes una catarsis tal que te lleva a la despersonalización más pura de tu ser desahogándote de este peso, sintiéndote por encima de tí mismo y del mundo, experimentando la paz tanto ansiada, siendo realmente feliz, no siendo.
La libertad consiste en asumir que la libertad no existe.