El secreto de la estabilidad es no cuestionarse demasiado, permitir siempre pequeñas fluctuaciones que mantengan enhiesta la estructura. Que las buenas construcciones tienen forma de onda en ls cuales la adversidad tiene cabida y fluye. Las demás construcciones no son buenas porque son picudas y hacen daño´; En éstas, la adversidad cae encima erosionando la superficie que es lo que mantiene (lo que sustenta), y al desaparecer ésta, todo cae.
La vida de todo el mundo es una construcción diaria a base de mentiras. Quienes más (se) engañan y (se) mienten son aquellos en verdad más desdichados y, sin embargo, los más felices.
La mayoría de las veces ocurre que la gente adora a quienes se toman el esfuerzo de mentirles y odian a aquellos que tienen la desfachatez de decir la verdad.
Puesto que la gente tiene el cuidado de ponerte las cosas fáciles y mentirte, ¿qué te cuesta finjir un poco? Así, todos contentos de sobrevivir sin vivir en absoluto.
 
NOTA: Es la gente sensible quien más valora que les dediquen una mentira. Pero digo una, no seis ¡por dios! ¡Que tiene que resultar creible para consigo mismo!
Muchos se atreven a decir y/o pensar que el amor fué un concepto inventado por mujeres. Sin embargo, la realidad es que son aquellos hombres que no son capaces de atraer y/o mantener a una mujer a su lado los que intentan camuflar con amor ese tufo que provocan las cosas a medio hacer.
 
Que el amor intenta muchas veces solapar al instinto.
La gente arriesga sólo si percibe que algo es deseable y resulta alcanzable. Que una persona esté y sea segura no surge de la nada.
 
De ésto se emanan dos grandes secretos del arte de la seducción:
- En primer lugar, hay que considerar que para que una persona resulte atractiva, ésta debe hacer ver a los demás que posee aquellas cualidades que se buscan y se ansían.
- Por otro lado, para que se lleve a cabo un impulso efectivo de acercamiento, la persona ha de creer que tiene esas virtudes que la hacen especial y permiten que destaque (o en su defecto, que poseen esas virtudes que todos tienen y son de fácil "acceso"...)
 
De ahí que los tontos, los ingenuos y los optimistas tengan más suerte que los demás.
 
 
Que cada uno mira la realidad a su manera, y ser feliz depende muchas veces de dejarse engañar ante sí mismo.
Cuando una persona está atolondrada por sus sentimientos, no hace caso a las señales. Son esos "pequeños" detalles que se omiten en pro de llevar a cabo nuestra idea los que te dan cuenta de lo que vas a obtener.
Observar desde la imaginación es una cualidad de pretenciosos que ansian someter la realidad a sus deseos. 
Ve y llama a la verdad
¡llámala!¡llámala a gritos!
no tengas miedo
derriba las barreras de lo deseado
y adentrate en lo que te encuentres
de ningún otro modo podrás ser feliz,
porque vivir mintiendose
no es vivir en absoluto.
Es éste sentimiento constante aquello que me hace feliz. Todo lo que ocurre a mi alrededor son simples fluctuaciones. Tú navegas por el rio de la vida con la certeza del camino, durante tu travesía te encuentras en situaciones diversas, algunas buenas y otras no tanto; Y el recorrido sigue, y lo que te hace seguir navegando no es el recuerdo pasado, ni el futuro incierto. Lo único que te hace disfrutar del viaje y te promueve a continuar, es dicho sentimiento.
Nada me llena de más confianza que aquello que me hace sentir tanto. No dejo de pensar en: "Es real, si, es real".
Desazón ¿Porqué vuelves?
¿Qué te desasosiega el ánimo ahora?
¿Acaso no habias asumido ya
todo tanto que era imposible turbarte?

Pero, ¿Cómo es posible que a estas alturas,
conociendonos ya, aún sigas ahí?
¿Cómo dudas después de todo lo vivido?
¿Acaso sigues sin aceptar el éxito?

Que soy incapaz de imaginar nada más bello,
incapaz de concebir algo tan pleno
como es una vida dotada de ese asombro
ante lo sospechado y no esperado.

Que cualquier divergencia fantaseada es inútil
porque esto es un hecho incuestionable
y es precisamente esta naturaleza tan inevitable,
la que dota toda nuestra vida de sentido.
¡Qué cosa tan dificil actuar con efectividad cuando uno se siente confuso! Pero ¡hay que joderse! ¡Qué fastidio cuando padeces situaciones incompatibles! Que en casos contradictorios uno no sabe a qué atender, si al sentimiento, al ánimo, a la inteligencia o al pensamiento. Que cuando se te presentan tales ocasiones da igual lo que hagas, el daño siempre será hacia uno mismo, defecto de la indecisión y la prudencia.
Que situación tan ingrata el no conseguir hacerse entender, sobretodo cuando hay algo que ocupa la mayor parte de nuestro pensamiento.