Depender de una persona crea profundos vínculos, ligaduras casi intangibles.
Una corriente de fluctuaciones que van y vienen, de estados de ánimo cambiantes, de sobrentendidos. Supone compartir un código de signos que el tiempo ha ido forjando, una memoria común, muchos deseos y quién sabe si algún miedo. Es abrir el alma y disfrazar verdades.

3 comentarios:

ividal dijo...

Como el "domesticar" que aparecía en "El principito", fantástica esta explicación, aunque... ¿seguro que es "depender"? Mucho tenemos que hablar los dos... XD

Teacher Miss Ana dijo...

Podria ser otro verbo.. De todas formas no sabes de que hablo.

Anónimo dijo...

Pienso que si ese depender de alguien está fundamentado en la amistad o el amor, es la cosa más maravillosa que puede existir: crear ese vínculo intangible, que solo esas dos personas sienten y que las hace moverse en una misma dirección casi siempre, o que cuando no lo hacen las hace poner en tensión ese hilo que las une, para luego volver a destensarlo.