"Cuando realmente deseas algo todo el universo conspira para que lo consigas"...
Esta frase siempre me había resultado mágica, como que una fuerza superior a todo me ayudaba en esos deseos, muchas veces inconfesables... Ahora, me parece tonta. Cuando realmente deseas algo, no es el mundo el que debe ayudarte, sino uno mismo, con dedicación, con interés, con entusiasmo.
Si quieres a alguien no te lo razonas, vas, emocionado y mueves cielo y tierra. Luchas por tus sentimientos, por tus deseos. Y es, a pesar del mundo, que trabajas por tu ilusión, es lo que te hace vivir, sentirte vivo. Y lo proclamas a los cuatro vientos, porque quieres que el mundo entero se entere. Sin ambigüedades, sin indecisiones, sin juego hipócrita que quema y que mata.
Con la ilusión de un niño con zapatos nuevos.Y... te emocionas.
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2 comentarios:
Estoy totalmente de acuerdo, no es que el universo conspira para que consigas aquello que te deseas, sino es el conjunto de actitudes que creas en tu interior para que aquello que quieres que pase, pase.
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Creo que cuando se desea algo con gran fuerza, es uno mismo quien lucha sin importarle nada hasta que consigue su propósito. Soy de la opinión de que todo es posible
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