Para aprender se necesita que alguien nos genere cierto desequilibrio, que nos empuje a buscar, a modificar esquemas de pensamiento anteriores, a encontrar un nuevo equilibrio entre lo que ahora somos y nuestro entorno.

Considero dos actitudes distintas de enseñar:

- Aquel que genera desequilibrio esperando a que tú crezcas por tí.

- Aquel que te guía ante tal desequilibrio, ayudandote a crecer y creciendo contigo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Ambas formas me gustan, pero me quedo con la segunda. me parece más interesante crecer junto a alguien.